Las filas en el DAS aún no se acaban pese a la tecnología.
Por Juan Carlos Hurtado Ochoa

Medellín. Si se hiciera una encuesta internacional con toda seguridad Colombia ocuparía el primer puesto en trámites malucos.

Aunque el DAS, por ejemplo, haya anunciado con bombos y platillos que la renovación del pasado judicial se puede hacer sin problemas por Internet, para muchos esta dicha todavía no es cierta.

Las filas en las instalaciones del organismo han disminuido, pero no los problemas. El sistema a veces no funciona y las bases de datos no están actualizadas totalmente. Por eso no es raro ver a personas que han hecho la consignación física y por Internet y no han podido lograr que les den el dichoso documento.

Ni los mismos funcionarios del organismo se explican lo que pasa. La respuesta más común es: se cayó el sistema en Bogotá, vuelva mañana, y así lleva esperando más de una semana Jaime Agudelo, un joven que está a punto de perder un trabajo porque sin pasado judicial no hay “chamba”.

Lo grave de esta situación es que Colombia asume la tecnología sin prepararse. O para muestra un botón, es la hora que el pago de la seguridad social a través de la PILA, también es un “chicharrón” para muchos que no tienen computador o simplemente no saben el procedimiento.

Por un error en un número la persona puede terminar pagando hasta 10 veces el valor de su cuota a la EPS y ésta se la devuelven si a caso después de tres meses cuando el usuario ya está cansado de demostrar el error. Y el ministro de la Protección Social, Diego Palacio, sigue diciendo que el sistema funciona de maravillas, cuando en centros de salud y hospitales a veces los usuarios no figuran al día con sus aportes.

VIENE OTRO PROBLEMA: LAS NUEVAS CÉDULAS

Otro problema de trámite que tendrán que afrontar los colombianos tiene que ver con las nuevas cédulas. En esta ocasión, senadores como Alfonso Núñez Lapeira, ya advirtieron que para el 2010 es muy prematuro exigir el nuevo documento. El plazo ya fue ampliado. Sin embargo, el meollo será grande porque hay personas con errores en nombres y apellidos y un sinnúmero de fallas en el sistema, que seguramente no se resolverán de un día para otro.

Otro trámite maluco tiene que ver con el certificado de expedición de gases que se realiza cada dos años. Por lo general casi todos los vehículos deben ser objeto de costosas reparaciones luego de la prueba.

Afortunadamente en Medellín y otros municipios del Área Metropolitana los propietarios de vehículos se salvaron de diligenciar otro trámite engorroso conocido como el RUNT, porque algunas oficinas del tránsito, en un caso excepcional, fueron eficientes y pensaron en el usuario.

Los ciudadanos salen de un papeleo para entrar en otro. Qué bueno sería que en Colombia fueran menos los trámites y fuera suficiente con la cédula. No obstante muchas personas se quedarían sin trabajo, sin mencionar los tramitadores. Y aunque sea por Internet el calvario no termina. Por eso Colombia puede ganarse el premio del país de los trámites malucos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí