Por Juan Carlos Hurtado Ochoa

El diputado del Centro Democrático, Andrés Guerra Hoyos, aseguró que no apoyará “bogoteños”, tal vez porque se sintió defraudado con Iván Duque Márquez, con quien dejó todo en la cancha y después no paró bolas evitando nombrar antioqueños en ministerios.

Guerra Hoyos en sus redes sostuvo lo siguiente: “En Bogotá como siempre, los medios iniciaron el sonajero presidencial, el 80% es capitalino. El 10% es de un perfil también muy difícil: los que son de región pero no viven en ella y/o se encuentran totalmente bogotanizados. Se ponen el ropaje de región solo para venir a buscar votos. Y solo un 10% de los precandidatos son y viven verdaderamente en región. Acompañaré en una gran coalición a los últimos. Ojo con el 2022”.

Cuando Guerra Hoyos se refiere al 10% que vive realmente en la región significa tal vez que estaría apoyando a ¿Sergio Fajardo, Luis Pérez o Federico Gutiérrez? Y como él no se manda solo ¿será que Álvaro Uribe Vélez le permite que tome esa decisión?

En otro mensaje dice: “ahora que se empieza a hablar de precandidaturas presidenciales tengo algo muy claro: acompañaré coaliciones que lleven el ADN de región. En mi caso tendrá que pasar mucho tiempo para volver a acompañar candidatos a la presidencia de la capital del país. Ojo con el 2022”.

Está claro que Guerra Hoyos sigue molesto con el Presidente, pero paradójicamente, a propósito de mandatarios foráneos, expertos señalan que Santos por ejemplo dejó grandes obras de infraestructura en Antioquia como las 4G, pero ante su pésima imagen esto pasó inadvertido.

Guerra Hoyos ha dicho en distintos escenarios que nunca buscó Ministerio, pero sí le molesta que donde Duque obtuvo mayor votación no exista una representación significativa de antioqueños en el gabinete.

Los contradictores de Guerra Hoyos opinan que Duque no ha sido coherente con el gabinete, pero sí con recursos para obras importantes de región como el metro ligero de la 80 y el túnel del Toyo y eso es lo relevante.

REMATE: Luis Pérez Gutiérrez, posible candidato presidencial, vuelve a hablar de los metro cables como estrategia de campaña. Consideramos respetuosamente que está un poco desgastada. Como aquella de la seguridad democrática que tanto usó el Uribismo.