Por Juan Carlos Hurtado Ochoa

Cuando el alcalde Daniel Quintero Calle reconoció haber pedido ayuda a Cuba para el envío de médicos intensitivistas, miembros del CD, líderes de otros grupos de derecha y el mismo Gobierno Nacional lo descalificaron, y ahora el Ejecutivo quiere “robarse” la idea.

Según Blu Radio, el gobierno prepara un decreto para que médicos extranjeros y colombianos en el exterior, puedan apoyar el sistema de salud colombiano durante la pandemia.

Así que quienes estaban diciendo que era necesario empezar el proceso de revocatoria contra Quintero Calle, también deberán extenderlo hacia Duque, para que seamos equilibrados en el discurso.

El problema de esta pandemia es que las iniciativas son buenas dependiendo de quién o quiénes las propongan. Todo lo queremos polarizar y politizar, cuando la vida y la salud están por encima de cualquier ideología.

Estamos tan mal que no falta quien diga que si la vacuna viene de Cuba o Rusia no se la pondría por temor a que le inyecten ideas socialistas.

Cuando Quintero Calle propuso el uso obligatorio del tapa bocas se  burlaron de él, y ahora la premisa es usarlo en todos lados hasta en las casas.

Preguntamos: ¿Qué tiene de malo ir un paso adelante cuando se trata de salvar vidas? ¿No somos capaces de abandonar por un momento la polarización para atender lo fundamental? ¿O es que el Covid tiene color o partido político?