Por Juan Carlos Hurtado Ochoa

La llegada a la dirección nacional del Partido Conservador, del barranquillero, Efraín Cepeda, se dio luego de serle prometida la presidencia del Senado, al también congresista Carlos Andrés Trujillo.

Hace algunos días estaba el ruido sobre “golpe de estado” contra el director de la colectividad Carlos Andrés Trujillo, a quien le ofrecieron presidencia en el tercer año de gobierno de Gustavo Petro, y permitir así que el partido juegue con otra dinámica.

Trujillo seguirá trabajando como enlace desde el Congreso ante el Gobierno de Petro, al tiempo que su partido podrá hacer los equilibrios necesarios para la discusión de las reformas que se avecinan.

El senador recibe bien el ofrecimiento, porque también son claras las exigencias que le venían haciendo miembros del partido ante la poca participación en el gobierno.

En cabeza de Cepeda, al senador Trujillo, le quedará más fácil trabajar la campaña a la gobernación de Antioquia, de Julián Bedoya Pulgarín.

Cepeda tendrá que lidiar con las inconformidades de congresistas como la de Nicolás Alveiro Echeverry Alvarán, quien dice que no le gusta ni poquito la reforma a la salud.