
Considerado como uno de los fenómenos socio-económicos más importantes en las últimas décadas a nivel mundial, el turismo se ha convertido en un indicador del nivel de vida en la sociedad y una importante fuente de ingresos de las economías.
Esta actividad ha generado una intensa competencia internacional por capturar la mayor afluencia de turistas, dados los efectos positivos que el sector tiene sobre el crecimiento económico. Por ello, muchos países han adoptado estrategias de desarrollo de la actividad, mediante la potencialización de sus ventajas competitivas, el posicionamiento de la marca país, y la generación de las condiciones institucionales y de infraestructura física necesarias para su desarrollo.
Es por ello que el turismo es reconocido como un motor de crecimiento económico, como una actividad que cuando se consolida en una región o en una localidad, transforma las actividades económicas, cambia la actitud frente al manejo de los recursos naturales repercutiendo en la visión y en las actuaciones culturales frente a otras formas de ver el mundo. Un fenómeno turístico al que la Ciudad no ha sido ajena.
En la actualidad, Medellín es el tercer destino más visitado en el país con motivo de ocio o vacacional, después de que un turista visita las ciudades de Bogotá y Cartagena, la nuestra se vuelve el destino preferido para estos.
Si bien la Capital Paisa es reconocida, a nivel local, regional y nacional como una ciudad de turismo corporativo con grandes ventajas competitivas en sectores estratégicos como la salud y el turismo de negocios, se conoce poco como un destino con atractivos culturales y artísticos. En el corto plazo, esta última oportunidad puede convertirse en una opción que asegure una mayor permanencia de los turistas en la ciudad.
¿Cómo podemos apostarle a este tema desde el Concejo de Medellín? Con el propósito de desarrollar un destino turístico competitivo es necesario que se marquen una serie de objetivos claros, tanto económicos, como sociales y medioambientales, con la finalidad de poder guiar este proceso de desarrollo. Al mismo tiempo, es imprescindible que se diseñe una estructura institucional en la que se establezca claramente las competencias a la hora de aplicar la política turística, con el propósito de crear una imagen global del destino, así como un posicionamiento diferenciado.
Queremos apostarle con ahínco al turismo comunitario, donde se busca que sean los actores locales quienes se conviertan en los beneficiarios directos del turismo y su cultura. Es decir, lo que se pretende es promover un desarrollo turístico de Medellín, en el cual se vean incluidas las comunidades tanto de las zonas urbanas como en las rurales, siendo estos actores claves en el desarrollo de la oferta turística; tanto desde la generación de empleo para los habitantes de la ciudad en la medida en que crece el turismo, como también fortaleciendo y potenciando las ofertas turísticas localizadas en barrios y veredas de la ciudad, que van desde actividades de guianza turística, hasta la oferta hotelera , gastronómica, artesanal, entre otras.
De esta forma y teniendo en la ciudad de Medellín unos pilares culturales fuertemente identificados y posicionados a nivel mundial, como lo son las flores, el café, el arte, la cultura silletera, entre otros factores de identidad de nuestras comunidades, es necesario, orientar estos elementos a la generación de impacto económico teniendo en el turismo una herramienta fundamental, para generar mayores opciones y oportunidades de calidad de vida.
Lo que viene… En nuestro próximo artículo, hablaremos de los niños, las niñas y los adolescentes, como protegerlos, cómo ayudarles a construir sus sueños y cómo prevenir la vulneración de sus derechos.
Animamos a nuestros lectores para que construyamos confianza y para que juntos logremos una ciudad con perspectivas de desarrollo económico, tejido social, paz y convivencia, entendiendo que Juntos es Más Fácil.