Por Juan Carlos Hurtado Ochoa

El acalde de Envigado, Braulio Espinosa Márquez, sostuvo que gobernar con retrovisor ocasiona daño enorme e irreparable.

Explicó que “quien gobierna, lo debe hacer superando las dificultades, mostrando capacidad gerencial y entregando resultados. El discurso de la culpa es del anterior, solo puede funcionar para ocultar la falta de capacidad de quien asume la responsabilidad de guiar una nación. Espero que ese no sea el discurso durante los próximos 4 años. Nuestro país merece más que la profundización de las divisiones, y creo que el verdadero cambio se debe hacer con hechos y realidades”.

La reflexión del mandatario nos recuerda la forma como Iván Duque Márquez hizo la campaña presidencial, y luego la gestión, al manifestar que la olla le quedó raspada por culpa de Juan Manuel Santos.

También se habla en política del fenómeno Adán y Eva: que todo comienza y termina con la labor del mandatario. Grave error, cuando lo ideal es pensar en los procesos a largo plazo.