JUAN DANIEL OVIEDO: OPCIÓN SERIA PARA PRESIDENCIA EN LA CONSULTA DEL 8 DE MARZO
Juan Daniel Oviedo lo hizo bien como director del DANE, y no esconde nada sobre su vida personal y profesional.
Juan Daniel Oviedo, aspirante a la presidencia, y quien participa este domingo 8 de marzo en La Gran consulta por Colombia, se define como una persona hecha a pulso y que todo lo que ha logrado obedece al trabajo duro, disciplinado, al estudio y a un esfuerzo personal y de su mamá desde bien pequeño, cuando su papá dejo el hogar.
El exdirector del DANE se empezó a conocer en el país por su destacado desempeño como director de esta entidad. Habló claro y de manera pedagógica, lo que hizo que Colombia entendiera la importancia de los datos en la toma de decisiones.
En 2023 fue candidato a la alcaldía de Bogotá, contienda en la obtuvo la segunda mejor votación en donde se destacó por ser una cara fresca en la política, hablar con la verdad y no tener jefes políticos. Desde junio de 2025 recorrió el país en flota recogiendo las firmas que lo avalaron como candidato a la presidencia.
En el marco de La Gran Consulta por Colomba se define como el raro entre sus colegas, porque representa sensatez, evidencia basada en datos, independencia y por no estar sujeto a ninguno de los extremos políticos.
En medio del ruido generado por la referencia que sobre él hizo el candidato Abelardo de la Espriella ha sostenido que representa una opción diferente para el país y que con él la gente no tendrá que verse obligada a tragarse ningún sapo, porque en Colombia la gente se acostumbró a votar más en contra de alguien que por alguien que de verdad le guste. Sostiene que es hora de mirar hacia adelante y no estar sometido ni a “solo Petro en está mondá” ni a “destripar a nadie”.
¿Y POR QUÉ NO?
Ha estado en los últimos días en medio de la viralidad en redes sociales a partir de la referencia que sobre él hizo el también candidato Abelardo de la Espriella. Para muchas personas fue una referencia indebida a la sexualidad de Oviedo.
Frente a esa situación, el Bogotano ha venido reiterando su postura frente a ser el diferente de La Gran Consulta por Colombia; sin maquinarias, sin jefes políticos, sin grandes recursos económicos, sin discursos “anti” nadie, apelando a convencer a la personas a partir de no estar sujetos a los mismos de siempre.
Al preguntarle por qué votar por Oviedo, contesta: “¿Y por qué no? Porque no poder elegir a alguien distinto, por qué nos cuesta tanto aceptar las voces que no encajan, las que no gritan, las que no dicen siempre lo mismo que dicen los políticos tradicionales?”
Oviedo sostiene que cuando un país no reconoce sus problemas, está condenado a los populismos, de izquierda o de derecha. Oviedo dice que quiere llegar la presidencia para asumir la realidad de Colombia y resolver los problemas con seriedad y para eso se necesita escuchar, trabajar en equipo y mucha disciplina, y remata diciendo “se necesita más carácter para sumar que para dividir”
“EL SAPO DE LA GRAN CONSULTA POR COLOMBIA”
Dice que es el sapo de la Gran consulta por Colombia porque representa sensatez, evidencia basada en datos, independencia, no tener ni haber tenido jefes políticos y por estar en el mundo de las propuestas más que en las consignas “anti” Petro o “anti Uribe.
Las propuestas de este bogotano, próximo a cumplir 49 años, están basadas en 4 pilares: (i) Seguridad y justicia, para vivir sin miedo, para poder trabajar sin extorsión y para poder caminar tranquilo por la calle a cualquier hora; (ii) Estado inteligente y eficiente: para convertir cada peso en progreso, para combatir la corrupción y para que el mérito y la eficiencia sean la regla; (iii) Protección social universal, para derrotar las trampas de pobreza y para que vivir dignamente sea posible; (iv) Infraestructura, conectividad y servicios públicos, para acceso universal a servicios públicos, para conectar personas, proyectos y mercados y para que haya más recursos para toda la gente.
Con base en esta estructura y amparado en datos, Oviedo sostiene que Colombia se merece un debate de propuestas y no de gritos, diatribas o espectáculos.



